| Michelle y Russell eran apasionados. No podían recibir suficientemente el uno del otro. Habían encontrado a su respectivo compañero del alma, la concreción de sus más exuberantes fantasías. En cualquier momento se los podía ver abrazados besándose. Estaban enamorados. Pero todos los demás les daban consejos. Amigos y familiares insistían que aquellos dos no eran el uno para el otro. Michelle y Russellno tenían nada en común, solo se conocían hacía un mes y por lo tanto era muy pronto para un compromiso mutuo.¿Le suena conocido? ¿Alguna vez se encontró diciéndose a sí mismo: ¿Por qué está ella con ese payaso?» O esta otra: «¡Lo creía a él más inteligente»! Muchos de nosotros hemos experimentado la frustración de observar a alguien a quien estimamos involucrado en una relación sin sentido. Aún peor, quizás usted mismo se encontró en medio de una relación impulsada nada más que por la pura emoción, solamente para darse cuenta más tarde que la misma estaba predestinada al fracaso desde su comienzo. ¿Cómo explica usted esta rara actividad? ¿A qué se atribuye esta conducta? El culpable es el amor romántico. En este capítulo le ayudaremos a distinguir entre el amor romántico y el amor verdadero. |
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También le hablaremos acerca de las tres fuerzas más importantes del amor romántico, y cómo algunas de las personas que vinieron hacia nosotros por consejería han sido absorbidas por el «vértigo del romance». Luego le enseñaremos cómo evitar caer en las trampas de los «verdaderos romances» estilo Hollywood usando su cerebro. Ia clave es usar su mente en los asuntos del corazón. Recuerde, su cerebro está localizado encima de su cuello, no en la caja torácica o debajo de su cinturón.
LA GRAN ILUSIÓN
¡Ah, el éxtasis del amor romántico! Nada puede ser mejor que la mágica experiencia de fijar sus ojos con los de la persona de sus sueños a través de un salón lleno de gente, enamorarse perdidamente y pasar el resto de su vida en matrimonial embeleso. Si usted no está familiarizado en este momento en cómo se desarrollan estas cosas, le sugerimos que se gratifique con algunas novelas románticas. De la misma manera, en las encantadoras telenovelas y las llorosas películas de Hollywood, el príncipe se enamora de la princesa, se casan y todos viven felices para siempre. Todo esto suena muy lindo.
Solamente hay un pequeño problema, esto es una ilusión. Esto no sucede en la vida real. Nunca sucedió. Nunca sucederá. Lo que estamos diciendo es que el amor romántico tiene poco que ver con el verdadero amor.
Seamos sinceros, como sociedad estamos confundidos acerca del amor. Constantemente estamos inundados con los mensajes acerca del amor que nos envían Hollywood, la televisión y otros medios de comunicación. Nuestra comprensión acerca del verdadero amor ha sido severamente distorsionada. Nos han engañado fácilmente al hacernos pensar que el amor es simplemente un sentimiento. Como dijo alguien: «Es sentir eso que nunca hemos sentido hacia otro». Si bien muy adentro de nosotros todos queremos creer el hermoso cuento del amor, tarde o temprano debemos enfrentarnos con la verdad. El verdadero amor no le «sucedió» simplemente a usted. El amor no es un simple sentimiento, es mucho más.
¿Qué es el verdadero amor? Esta es una de las grandes preguntas de la vida, y por siglos filósofos y teólogos trataron miles de maneras de definir el amor. Sin embargo, desde nuestra perspectiva, algunas de las definiciones de los tiempos antiguos superan con creces algunas de las actuales tonterías descritas en la cultura popular. La cultura griega estaba un paso más adelante que nosotros en la definición del amor. Ellos comprendían lo complejo del amor y también que necesitaban un vocabulario para luchar con esta complejidad. Los griegos no se contentaban con hablar del amor en términos tan vagos y generales como los que usamos en la actualidad. Por ejemplo, hacían una clara distinción entre eros (amor romántico) y ágape (amor verdadero o maduro).
De acuerdo con los griegos, eros es la apasionada forma del amor. Incluye rodos los elementos de la atracción inicial y fase romántica de una relación: obsesión, misterio, atracción, excitación, pasión. Primeramente, la emoción anima a eros, interpretándolo bastante inestable. Por otra parte, ágape es una forma de amor demostrada por dos personas que se preocupan profundamente el uno por el otro y que mayormente están ocupados por el bienestar del otro. El ágape se refiere a una forma de amor madura y estable, sólida, perdurable, proveyendo un sentido de seguridad.
El amor romántico y el verdadero son dos condiciones distintas y separadas. El amor verdadero es la decisión de buscar el bien del otro, cueste lo que cueste. E/ ágape incluye educación, apoyo, aliento, aceptación y compañerismo. Cuando llega el momento de hablar de una perdurable relación, especialmente un matrimonio, el verdadero amor deja atrás las efímeras pasiones del romance. Eros está enfermizamente designado como el sustentador del peso de las tensiones de la vida. Necesitamos rechazar el desatino de basar un matrimonio en dicha pasión. Dando tiempo para que el ágape prospere, las parejas pueden construir un sólido fundamento de compromiso, aceptación y educación.
¿TIENE VALOR EL ROMANCE?
¿Hay algo valioso en el romance? ¡Por supuesto! No estamos en contra del romance y del amor apasionado. El romance es una parte normal, natural, de la mayoría de las relaciones saludables. Verdaderamente, yo (Sam) soy el primero en admitir que estaba como «tonto» cuando me enamoré de mi esposa. Sé lo que es la experiencia del éxtasis del tierno amor, sentir como si mi mundo diera vueltas alrededor de otra persona. Recuerdo el intenso impulso físico y emocional de querer pasar todo el tiempo posible con ella. He gozado cada minuto de la romántica fase en estos seis a nueve meses de nuestra relación. Pero este es justamente el punto: el amor romántico era una fase, y no permitimos que dominase la relación. Finalmente llegamos a una clase más profunda de amor, una forma madura del amor, el verdadero amor. El verdadero amor solamente puede comenzar a crecer o prosperar cuando disminuye el apasionamiento. Y solamente este tipo de amor puede sostener a la larga una relación matrimonial. ¿Significa esto que el romance ya no forma parte de nuestro matrimonio? ¡Por supuesto que no! Solamente significa que el romance y la pasión son uno de los aspectos que realza lo que poseemos, en lugar de funcionar como la base de nuestra relación. Todos nosotros apreciamos la excitación y la alegría que provienen al quedar atrapados en un amor romántico. Sin esta experiencia quizás hombres y mujeres no terminarían nunca el uno con el otro.
Sin embargo, ha llegado el momento de dejar de dar tanto crédito al amor romántico. Eros no puede ser una medida de compatibilidad. El amor romántico no nos dice nada acerca del carácter de uno, y es en extremo poco confiable como un método para determinar la viabilidad o salud de una relación. Por increíble que pueda parecer, cuando se trata de un noviazgo o matrimonio exitosos, ¡el amor romántico no necesariamente significa mucho!
Entonces, ¿que lugar posee en la experiencia del noviazgo? Creemos que el romance debe ser reconocido como lo que es: una introducción para alguien con quien se pudiera formar pareja.
Nos gusta pensar que es un pegamento temporal que nos da tiempo para evaluar a la persona con la cual estamos, para considerar las más importantes facetas de su carácter y compatibilidad. Lamentablemente, la mayoría de las personas no se aprovechan de esta valiosa oportunidad, y zumban jovialmente a lo largo de las olas de la pasión todo el tiempo hasta cometer serios errores. Las parejas deben hacer al principio un compromiso de balancear el romance con el sentido común, la razón, el juicio y el discernimiento. Usted debe usar su cabeza en cuestiones del corazón. Realmente, cuando se trate de tomar decisiones acerca de las relaciones, ¡debería seguir más los dictados de su cabeza que los de su corazón!
TRES IMPULSORES DEL AMOR ROMÁNTICO
Creemos que el amor romántico consiste en tres muy poderosos impulsores que pueden interferir con nuestra capacidad de usar el cerebro: las emociones, las hormonas y las direcciones espirituales. Cualquiera de estos impulsores por sí mismos o combinados pueden causar que se vuelva desorientado, desilusionado y hasta produce la baja de un centenar de puntos en su coeficiente de inteligencia en cuestión de segundos. ¿Qué ocurre cuando usted permite que estos impulsores dicten sus relaciones? Veremos a continuación historias de amor de la vida real y los resultados de desobedecer el mandamiento de usar su cerebro. Como podrá ver, las consecuencias pueden ser trágicas y de largo alcance.
1. El noviazgo impulsado por las emociones
Un día Carl conoció a Elaine por el «divino destino» en una fiesta de fin de año. Inmediatamente se enamoraron perdidamente y estaban juntos día y noche. Ella sintió que él era la pieza que le faltaba en su vida porque la hacía sentir muy completa. Igualmente, él sentía que ella era la mujer de su vida porque lo hacía sentir muy lleno de vida. Mirándose a los ojos, cada uno se comprometió con el otro, porque nadie les había hecho sentir de aquella manera, un sentimiento que solamente podía describirse como extraterrenal. Tres meses después ellos danzaban embelesados por el pasillo de la capilla local de matrimonios para pronunciar los votos como marido y mujer.
Aquí fue donde se puso feo el asunto. Al poco tiempo de este tan apresurado compromiso, alguien le hizo las siguientes preguntas a Elaine. «¿Sabes algo respecto a su familia?» «¿Conoces tan siquiera su segundo nombre?» Elaine gorjeó alegremente: «No, pero eso no importa porque estamos enamorados». Elaine no sabía o no le importaba saber. Estaba contenta de confiar en sus emociones. El amigo trató de razonar con ella, pero Elaine no quiso escuchar. ¡Un año después Carl y Elaine se convirtieron en parte de las doscientas mil personas que se divorcian anualmente antes de su segundo aniversario de bodas! ¡Si solamente hubiesen desacelerado lo suficiente para descubrir la historia familiar de cada uno! Lamentablemente, ellos tomaron como cierto la mentira que los sentimientos románticos son iguales que el amor, y que estos sentimientos perduran para siempre. Las relaciones formadas sobre el emocionalismo pueden ser mortales.
2. El noviazgo impulsado por las hormonas
Nada interfiere más con la lógica y el sentido común que el impulso sexual. Por años nos hemos referido a esto como el «fenómeno del cambio del cerebro», que ocurre cuando usted se apasiona por alguien y comienza a intimar. He aquí como actúa: una vez que las hormonas se despiertan, el cerebro se desprende del cráneo y lentamente se mueve hacia abajo por el cuerpo, a través del cuello, hombros, pecho, estómago y finalmente, por debajo de la cintura. Este proceso toma veinte minutos en las mujeres y cerca de tres segundos en los hombres. ¡Pero una vez que sucede, es demasiado tarde! Usted está pensando y razonando con sus hormonas en lugar de con su cerebro.
Una noche Marshall llamó a la radio para confesar sus numerosos encuentros sexuales premaritales. Uno de esos encuentros fue con Sharon, de la cual se enamoró. Tuvieron una «profunda relación sexual», luego de la cual se casaron, pero una vez casados ella se enfrió sexualmente. Sharon perdió la tan promocionada «pasión romántica». El se sintió defraudado y llegó a la conclusión de que ella usó las relaciones sexuales para atraerlo al matrimonio. No hace falta mencionar que sin la pasión y relaciones sexuales salvajes, la base de su relación se había destruido. No se puede edificar un matrimonio sobre hormonas y emociones; usted debe usar su cerebro.
Otro caso típico fue personificado por el caso de Sarahy Chris.Habían llevado tres meses de noviazgo cuando Chris decidió que él no podía seguir controlando su impulso sexual. Chris consultó a la Biblia en busca de respuesta. Y no le llevó mucho tiempo encontrar: «Pero si no tienen el don de continencia, cásense, pues mejor es casarse que estarse quemando» (1 Corintios 7.9). Por lo tanto, se unieron con la base irreal de la «santa» satisfacción de sus urgencias sexuales. Luego de cinco miserables años y dos chicos más tarde, decidieron divorciarse porque simplemente no habían usado sus cerebros cuando eran novios. Ahora, dos niños crecen en un hogar de un solo padre y cuatro personas experimentan las repercusiones de un acto egoísta y descabezado.
3. El noviazgo impulsado por el Espíritu
No hay nada tan peligroso como hombros y mujeres profundamente «religiosos» que espiritualizan su noviazgo. Nosotros llamamos a esto «noviazgo impulsado espiritualmente». Incontables personas escuchan las «voces de lo Alto» en vez de escuchar al sentido común. En realidad, esto no es verdaderamente espiritual dado que lo espiritualmente verdadero es saludable. «El noviazgo impulsado espiritualmente» es en realidad hiperespiritualo seudoespiritual.Las historias siguientes así lo demuestran.
Cuando Justiny Laurencomenzaron a salir como novios, todos se preguntaron cómo había podido encontrar este muchacho a una chica tan justa. Pronto nos enteramos de que Justin había usado la línea «Dios me dijo que me casara contigo» para conseguirla. Justin, un hombre radicalmente religioso, se encontró
con Lauren en un estudio bíblico para solteros. En un momento «inspirado por el espíritu», Justin se acercó a Lauren y le dijo que Dios le había revelado que ellos debían casarse. Lauren reaccionó sobresaltada y nerviosa. Ella acompañó a Justin en su ofrecimiento de oración y ayuno para la semana siguiente.
Ella se casó seis meses más tarde con Justin, en contra de los deseos de sus familiares y amigos. Desde el primer día estuvieron peleando y discutiendo por cualquier cosa. Poseían en común su relación con Dios, pero eran incompatibles en cualquier otro aspecto. Finalmente, después de años de consejería matrimonial, Justin tuvo una aventura amorosa y su «espiritualmente dirigido» romance terminó en amargo divorcio.
Si usted depende solamente de sus impulsos espirituales y falla en usar su cerebro, puede fácilmente terminar en una situación similar. Hay tantas invitaciones de casamiento en las cuales se lee: «Guiados por el Espíritu de Dios, Annie y Bille le invitan a asistir…» pero debería leerse: «Habiendo espiritualizado sus emociones e impulsos sexuales, Annie y Bill le invitan a asistir…» Sin ninguna duda, este es uno de los malos usos más comunes de la espiritualidad. Si Dios está guiando a uno de ustedes, entonces El guiará a ambos. No permita que ningún otro interprete la dirección de Dios para su vida.
¿Significa esto que estamos en contra de la espiritualidad en el noviazgo y al tomar decisiones importantes? ¡De ninguna manera! En realidad, nosotros apoyamos firmemente a las parejas que buscan la dirección de Dios para el matrimonio. La diferencia radica en una vida espiritual verdadera y saludable en vez de una manipulación seudoespiritual. Dios nos dio nuestras mentes por una razón, y el uso de sentido común es indispensable cuando se toman decisiones piadosas.
¿Se da cuenta usted lo que le ocurre a los hombres y a las mujeres cuando ellos permiten ser guiados por sus emociones, sus pasiones sexuales o voces celestiales? Corazones rotos, sueños quebrados, niños en el medio. Esta no tiene porqué ser su propia historia. Puede tomar el compromiso de ahora en adelante de usar su cerebro durante su noviazgo.
EL CEREBRO ES ALGO TREMENDO COMO PARA DESPERDICIARLO
Hemos destacado cinco pasos que usted puede adoptar para promover al máximo el uso de su cerebro:
1. Mantenga un equilibrio entre la mente y el corazón.
2. Absténgase de la intimidad física.
3. Analice sus relaciones pasadas.
4. Incluya a otros en el proceso.
5. Nunca descuide las oportunidades de efectuar evaluaciones.
Si usted puede tomar el compromiso de adoptar estos cinco pasos, irá por el buen camino de usar su cerebro, y no solamente sus emociones, sus hormonas y su espiritualidad.
1. Mantenga un equilibrio entre la mente y el corazón
Nosotros no estamos contra el romance, la pasión o la oración. A esta altura usted ya estará cansado de esta negación, pero queremos no ser malinterpretados. La verdad simplemente es que en algún momento durante el proceso de su noviazgo usted tendrá que apartar a estas tres y usar su cerebro. Yo (Ben) recuerdo una relación de noviazgo en particular en donde me senté una tarde, saqué una hoja de papel y comencé a hacer una lista de todos los pro y contra de esa relación. Yo sabía que en el plano emocional y físico teníamos todo lo necesario, la intangible química, pero aún tenía que analizar el panorama total. Por supuesto, pude haberme dejado atrapar por el romance, pero previamente había adoptado una decisión muy concisa de no dejarme llevar esta vez por mis sentimientos. Así como el ingerir una dieta balanceada y vivir una vida balanceada tendrán un efecto positivo sobre todo lo que realice, así será también el efecto sobre su noviazgo cuando mantenga un equilibrio entre el corazón y la mente.
2. Absténgase de intimidades físicas
Si usted ha estado sexualmente activo en el pasado, esto le parecerá una locura y pueda que al principio le sea difícil de lograr, pero a la larga estará muy contento de haberlo hecho. Creemos que existe una correlación directamente negativa entre el nivel o intensidad del contacto físico y la capacidad de usar su cerebro. ¿Cómo abstenerse de ir demasiado lejos en su relación? Comience despacio. La idea no es de promulgar alguna ley legalista o expresar alguna fórmula mágica, sino más bien la meta de hacer lo mejor para las relaciones del noviazgo. Después de escuchar por años cientos y cientos de historias de éxitos y de fracasos, recomendamos calurosamente estos firmes lineamientos.
No se tome de las manos, bese o abrace en la primera cita, ni aun en la segunda, tercera o cuarta. ¿De veras? De veras. Cuanto más logre abstenerse del contacto físico, más especial será cuando finalmente suceda. Además esto le permitirá cimentar una sólida amistad en las primeras etapas de la relación. Una vez que usted comienza a ser físicamente afectuoso y especialmente una vez que comienza con lo sexual, la parte de la amistad en su relación sufre y a veces se deshace. Los aspectos afectuosos y sexuales comenzarán a dominarlo y usted no se seguirá molestando en edificar la intimidad emocional necesaria para una relación duradera.
Bart y Jennifer son dos cristianos comprometidos, pero cuando se conocieron y comenzaron a salir juntos, experimentaron el típico «fenómeno del cambio de la mente». En lugar de esperar un tiempo, Bart y Jennifer se zambulleron en la primera cita, besándose como locos. Al final del primer mes, ellos estaban exhaustos físicamente, luchando con un presuroso círculo de pasión, arrepentimiento, y nuevamente pasión. Si bien se comprometieron, finalmente las tensiones del compromiso lograron lo que el noviazgo no pudo: revelar cuan incompatibles eran ellos cuando sus cerebros volvieron a su cauce normal. Una amarga rotura de relaciones fue el desenlace.
3. Analice sus relaciones pasadas
Nada le ayudará más a aprender acerca de la solidez de sus relaciones, áreas de crecimiento, y particularmente de los no saludables patrones de conducta que parecen repetirse, que hacer un inventario de sus pasadas relaciones. Durante la temporada de fútbol, después de cada partido, los jugadores de la secundaria, de la universidad y los profesionales se agrupan alrededor de los proyectores para observar películas de cada encuentro. Los entrenadores arrancan y paran la película una y otra vez, para hacer las críticas a cada jugada. Ellos recurren frecuentemente a este aburrido y doloroso proceso para hacer resaltar lo que estuvo bien, de manera que los jugadores puedan aprender de sus éxitos. También recurren a las películas de los encuentros por una razón más crucial: señalar los errores y los ajustes necesarios para el próximo encuentro.
Piense acerca del análisis de sus anteriores relaciones como si estuviese viendo la película de un juego. Hágase preguntas generales acerca de la relación: ¿Cómo nos conocimos? ¿Qué hicimos bien? ¿Qué fue lo bueno de esta relación? Haga también preguntas más específicas acerca de sus ex-parejas: ¿A qué tipo de personas trato de agradar? ¿Cuáles son sus características positivas y negativas? ¿Qué tipo de comunicadores fueron? ¿Cómo me trataron? Luego, formúlese estas duras preguntas: ¿Por qué rompimos nuestras relaciones? ¿Tuve yo la culpa o simplemente nos fuimos alejando a la deriva? ¿Cuáles son algunas de las cosas sobre las que tengo que trabajar? ¿Estuvimos demasiado relacionados físicamente? ¿En qué forma afectó ese aspecto a nuestra relación? ¿Me dejé llevar por el embeleso emocional de estar enamorado e ignoré las señales de advertencia que no debía haber pasado por alto?
Incluya todas sus relaciones y compárelas, buscando distintos patrones. Para el máximo beneficio, asegúrese también de escribir sus pensamientos, luego agregue sus respuestas y analice los resultados. Usted está tratando de formarse una idea de sus costumbres durante un noviazgo, y así evitar errores en su futuras relaciones.
Demasiadas veces la gente falla al no tomarse el tiempo necesario para hacer una crítica y honesta evaluación. Tratamos semanalmente con personas que han tenido recientes rompimientos de relaciones y destroza el corazón escuchar sus historias. Pero lo que nunca nos deja de asombrar es que muchas de las personas que han quedado nuevamente solas tienen dificultad en aceptar su responsabilidad en los problemas de la relación. Siempre nos alegramos cuando escuchamos a alguien aceptar su parte de responsabilidad en ese rompimiento de relaciones.
Cuando usted no aprende de lo bueno y lo malo de su pasado, no crece. Mucha gente comete los mismos errores de una relación una y otra vez debido a que nunca se toman el tiempo de analizar qué fracasó y cuál fue su parte en las dificultades. Hágase preguntas duras. Hable con un amigo de confianza o con un consejero. Haga lo que haga, mire en su espejo retrovisor y aprenda del pasado.
4. Incluya a otros en el proceso
Roberto se pudo haber ahorrado años de penas y de sufrimientos en el corazón, si solamente hubiese escuchado a su familia y a sus amigos íntimos. Estuvo envuelto en una relación con una joven por dos años sin llegar absolutamente a ninguna parte. Ellos tenían poco en común. Se peleaban por cosas triviales. El no era sensible a las necesidades de ella. Y, lo más importante, no existía una dicha y felicidad verdaderas cuando estaban juntos, no obstante él trataba de mantener esa relación. Hacía tiempo que sus amigos le habían aconsejado salir de esto, pero él no escuchó.
Finalmente un día, mientras estaba comiendo con un amigo, el amigo le preguntó a boca de jarro si él estaba enamorado. Roberto contestó: «No lo sé». Su amigo fue derecho al grano y le pidió que terminase con esa relación. Esta sesión de «consejería» sirvió como un catalizador para terminar con esa relación. Años más tarde Roberto sigue agradecido con ese amigo por salvar su vida y la de esa muchacha.
Es imprescindible que uno reciba comentarios de un amigo, mentor o familiar. Cuando usted mantiene una relación, es fácil dejarse llevar por sus emociones de estar enamorado y sentirse maravillosamente bien haciendo caso omiso a las banderas rojas de advertencia. Le sugerimos realmente que tenga por lo menos dos personas de «vigías» mientras esté involucrado en una relación seria. Roberto comenzó una relación que debiera haber durado solamente seis meses, pero simplemente se negó a escuchar los consejos de otros. Desperdició un montón de tiempo, de energía y de dinero debido a que no incluyó a otras personas en el proceso de evaluación.
Si usted vive la vida y está dentro de un grupo de amigos firmes y confiables, entonces sería lo más natural involucrarlos en el proceso. Una de las figuras religiosas más famosas de la historia, el fundador de la iglesia Metodista, John Wesley, estaba relacionado con un pequeño grupo de hombres en Inglaterra llamado Holiness Club (Club de la santidad), ¡vaya nombre para un club! El grupo se unió en un pacto de no casarse con nadie si no contaba con la aprobación de cada uno de los miembros del club. John Wesley eligió a una mujer en contra del consejo de los mismos y terminó teniendo un horrible matrimonio. Luego de décadas de conflicto y contiendas, su esposa lo dejó. El amor puede hacer locuras con una persona, aun con alguien tan recto y sabio como John Wesley.
No deje a un lado las observaciones de amigos, familiares y de los compinches del «club de la santidad». Escúchelos y sopese sus consejos. Considere lo que le digo, esto le ahorrará muchas penas y sufrimientos. Hemos oído gemir y quejarse a hombres y mujeres cuando recuerdan sus noviazgos. «Si solamente hubiese escuchado a mi compañero de cuarto». «Si solamente hubiese escuchado a mi familia». Usted no tiene porqué vivir en los «si solamente» del mundo de las lamentaciones. Incluya a otros en el proceso de su noviazgo y no lamentará las decisiones que adopte.
5. Nunca descuide las oportunidades de efectuar evaluaciones
Una de las partes más descuidadas de una relación es la evaluación. Una vez que usted incluya a otros en el proceso de
análisis, tendrá tiempo para pensar acerca de sus palabras de cautela o de afirmación y compararlas con lo que usted cree que es la verdad. Debido a que muchas personas permiten que sus hormonas, sus emociones o sus «místicas intuiciones» sean sus guías, raras veces se toman su tiempo para sentarse en un momento de calma y pensar simplemente en lo que está sucediendo. Concedido, puede que usted sienta que se dañará la emoción de estar enamorado si comienza a analizar demasiado, y esto parcialmente es cierto. Usted no quiere desarrollar una «parálisis del análisis» pero sigue necesitando tomarse un tiempo para evaluar. Al fin y al cabo, todos nosotros pasamos por el momento de apasionamiento en el noviazgo. Usted conoce esa fase, sonríe de oreja a oreja pero se encuentra totalmente ciego acerca de los defectos de su pareja. Una vez que usted deja atrás este período, el cual generalmente puede durar entre tres a nueve meses, dependiendo cuánto funcionan sus capacidades de negación, hágase estas oportunas preguntas:
¿Me es grata esta persona como amiga?
¿Hay un sentimiento mutuo de dar y compartir?
¿Hay algún aspecto de su vida o su personalidad que yo no pueda tolerar?
¿Puedo tener gozo compartiendo mi tiempo con esta persona si nos abstenemos del contacto físico?
¿Me siento estimulado, apoyado y requerido por esta persona?
¿De qué manera nos beneficiamos mutuamente?
¿De qué manera nos herimos mutuamente?
¿Tiene mal carácter o una excesiva acumulación de cosas hirientes? (Se refiere al capítulo9: «No ignorarás las señales de advertencia».
Use estas y otras preguntas para ver cómo van las relaciones. De la misma manera en que lleva su automóvil para una inspección de rutina, hágalo con su noviazgo. Pueda que sea doloroso hacerlo, pero el no hacerlo es aún más doloroso y costoso.
¿Se da cuenta usted de lo imperativo que es utilizar su cerebro? Déjese llevar por la corriente de sus emociones y le esperará una gran pena. Utilice su cerebro y cambie a una forma más madura de amar y construirá un fundamento que puede apuntalar un matrimonio dinámico de por vida. Aprecie la pasión de un romántico amor por lo que es, pero luego diríjase hacia la madurez y utilice el cerebro. Después de todo, la elección de su pareja es una de las más importantes decisiones de toda su vida.
Consecuencias por desobedecer este mandamiento
Usted se sentirá desilusionado y defraudado cuando un día despierte y descubra en su pareja importantes defectos de su carácter.
Usted se sentirá abandonado por Dios debido a que El «le permitió» entrar en esa relación.
Usted se sentirá molesto, avergonzado y tonto por no haber visto lo que pasaba desde un principio.
Usted habrá gastado su tiempo, su energía, sus emociones y su dinero en alguien que tendría que haber reconocido en su primera cita.
Beneficios por obedecer este mandamiento
Usted será capaz de tomar sabias decisiones de amor a medida que su relación madure.
Usted será capaz de reconocer mas fácilmente parejas peligrosas para el noviazgo y relaciones perdedoras.
Los diez mandamientos del noviazgo
Usted evitará repetir los errores que cometió en relaciones previas.
Usted será capaz de distinguir entre cualidades esenciales de carácter y los menos importantes rasgos físicos y de personalidad.
Ayuda para usted que ha obedecido este mandamiento
Reconozca que usted es un adicto emocional, hormonal y espiritual. (Vamos, reconózcalo. Todos nosotros lo fuimos una vez.)
Haga ahora el compromiso de usar la cabeza en asuntos del corazón.
Resuelva aplicar los cinco pasos anteriormente señalados para mantener un equilibrio entre la mente y el corazón, abstenerse de intimidades físicas en los primeros niveles de la relación, analizar sus relaciones pasadas, incluir a otros en el proceso y nunca descuidar las oportunidades de evaluar sobre la marcha.
Del Libro: Los 10 mandamientos del noviazgo
Autor: Ben Young y Samuel Adams, Edit. Betania